El Solomillo De Cerdo Es Carne Roja O Blanca

Amigos carnívoros y curiosos del buen comer, ¡hablemos de algo que a veces nos da un dolor de cabeza, o mejor dicho, de estómago! ¿El solomillo de cerdo? ¿Es carne roja o carne blanca? ¡Qué dilema tan sabroso!
La verdad es que me he topado con esta pregunta más veces de las que me gustaría admitir. Y mi respuesta, que sé que a algunos puristas no les va a gustar, es simple: ¡Me da igual!
Sí, sí, ya sé. Las clasificaciones son importantes. Los nutricionistas se tiran de los pelos. Pero seamos honestos, ¿cuántas veces hemos estado en un restaurante y, con el menú delante, hemos pensado en la tabla de nutrientes mientras deseábamos un jugoso solomillo?
Must Read
Yo creo que el solomillo de cerdo es un poco como ese amigo que te cae bien sin saber muy bien por qué. Es tierno, es versátil, se cocina rápido y siempre queda bien. Lo prepares como lo prepares: a la plancha, al horno, con salsa de champiñones, con mostaza... ¡es una maravilla!
Lo he visto en menús catalogado de mil maneras. A veces, lo ponen junto a las carnes rojas, ¡como si fuera un primo lejano del bistec! Otras veces, aparece entre las opciones de carnes blancas, casi haciendo amistad con el pollo o el pavo.

Y yo, que soy de los que disfrutan de un buen plato sin complicarse la vida, me digo: "Oye, ¿y si simplemente lo disfruto?". Si me lo sirven y está delicioso, ¿qué más da si su color es un poco más rosado o un poco más pálido? Al final, lo que cuenta es el sabor, la textura y ese momento de pura felicidad culinaria.
Piénsenlo bien. Cuando pides un solomillo de cerdo, no estás pensando en "¡Uh, qué bien, carne roja baja en grasa!". Estás pensando en "¡Qué ganas tengo de un solomillo!". ¿Verdad que sí?

Y esa es mi verdad, mi opinión, si quieren llamarla así. El solomillo de cerdo es carne de disfrutar. Es carne de celebrar. Es carne de domingos en familia o de esa cena especial entre semana para animarse.
Así que la próxima vez que alguien te pregunte si el solomillo de cerdo es carne roja o blanca, sonríe. Sírvele un trozo bien hecho. Y si te preguntan de nuevo, solo tienes que decir:
"Es carne... ¡y está deliciosa!"
Y con eso, creo que todos quedamos contentos. ¡Y a comer se ha dicho!
